Cirugía de Cara



¿Qué es?

La cirugía de cara es una intervención quirúrgica de rejuvenecimiento facial. Se le conoce también como estiramiento de cara o lifting facial y está encaminada a eliminar los signos visibles del envejecimiento tales como la pérdida de tonicidad de los músculos, las arrugas y los depósitos de grasa (o la falta de grasa facial). Si dividimos el rostro en tres partes  obtenemos un tercio superior (la frente, el ceño), tercio medio (pómulo y mejillas) y tercio inferior (mandíbula y mentón). Cada uno de estos tercios necesita una técnica concreta para su rejuvenecimiento por lo que cada paciente necesita una evaluación personalizada.  

¿Quiénes pueden practicarse el procedimiento?

Esta cirugía se compone de un conjunto de técnicas para el rejuvenecimiento facial. Su objetivo es reposicionar los tejidos faciales para lograr que el rostro vuelva a su posición joven y firme. Los pacientes ideales para este procedimiento son personas de buen estado general de salud, mentalmente estables, que hayan observado un envejecimiento en su rostro. Los candidatos ideales son aquellos con la edad suficiente como para querer mejorar su apariencia, eliminar arrugas, depósitos de grasa y exceso de piel.

¿Qué resultados puedo esperar del procedimiento?

El paciente puede esperar estupendos resultados de este procedimiento. Son muchas las personas satisfechas con estas técnicas de rejuvenecimiento facial que ofrece resultados permanentes. La cirugía de cara elimina las arrugas más profundas y devuelve la firmeza a los músculos faciales que van descendiendo con la edad, las agresiones externas, el estrés o por cuestiones genéticas. El paciente del estiramiento de cara obtendrá un rostro mucho más joven y visiblemente firme. 

Proceso de consulta

La consulta es el espacio ideal para la comunicación médico/paciente. El paciente deberá comunicarle al médico cuáles son sus expectativas con respecto a la cirugía y cuáles son sus dudas al respecto. El cirujano explicará al paciente todas las opciones y procedimientos atendiendo a sus características y necesidades. El asesoramiento de un profesional cualificado es imprescindible por lo que el paciente deberá atender a las recomendaciones médicas.  

Técnica y protocolo

La técnica dependerá de cada paciente y el procedimiento que vaya a llevarse a cabo. Las posibilidades son muy diversas y además, la cirugía de cara puede complementarse con otras cirugías faciales como la blefaroplastia (cirugía de párpados), el aumento de pómulos o de mentón con implantes o el relleno de grasa o lipofilling para pacientes con atrofia de la grasa facial. En cualquier caso, el objetivo es lograr un rostro rejuvenecido, de aspecto natural y firme. 

La anestesia en este procedimiento puede ser local con sedación o general, dependiendo de las preferencias del médico y el paciente, y de las características de la técnica escogida. Una vez realizadas las incisiones pertinentes, el cirujano procederá a reposicionar los tejidos para tensar el rostro. 

Métodos de incisión 

La incisión también depende de la zona que se quiera tratar y de la técnica que se escoja. Generalmente las incisiones se realizan en zonas de poca visibilidad para que no queden cicatrices faciales. Si el procedimiento se centra en los tercios inferior y medio, es probable que las incisiones se realicen detrás de las orejas para tensar la zona. Si, por el contrario, se quiere tratar el tercio superior, la incisión quedará en la línea del cuero cabelludo. El método que siguen estas incisiones busca reducir al mínimo la posibilidad de cicatrices visibles. 

Puede combinarse la cirugía de cara con la colocación de implantes de pómulo y mentón. En esos casos, las incisiones para la colocación de la prótesis son las propias de cada uno de los procedimientos mencionados. 

Recuperación y cuidados después de la operación

Se trata de un procedimiento poco complicado siempre y cuando lo realice un profesional con experiencia. Los primeros días el paciente podrá sentir inflamación y molestias que irán remitiendo de forma gradual durante los primeros 7 días. El paciente recibirá un seguimiento para que nuestro personal médico pueda comprobar la evolución y éxito de la cirugía. Siga en todo momento las recomendaciones de nuestro personal médico. El paciente debe hacer reposo alrededor de una semana y a los 10 días puede retomar sus actividades diarias siempre y cuando el médico no recomiende lo contrario. A los 15 días, aproximadamente, el paciente podrá ver con claridad los resultados de la cirugía. 

Doctores

En nuestra clínica este procedimiento es realizado por el cirujano Dr.M.D. quien cuenta con un excelente equipo de cirugía. Una larga lista de pacientes satisfechos y más de 20 años de experiencia nos avalan.