Revisión de cicatrices



¿Qué es?

En pacientes que, por secuelas de traumas o quemaduras, presentan cicatrices que alteran la armonía facial o corporal, se pueden realizar diversos procedimientos para lograr la atenuación o el camuflaje de las cicatrices. A este proceso se le conoce como revisión de cicatrices. La revisión de cicatrices es una cirugía para mejorar o reducir la apariencia de cicatrices. Igualmente, restaura la función y corrige los cambios en la piel ocasionados por una herida, por una lesión o una cirugía previa.

¿Quiénes pueden practicarse el procedimiento? 

La revisión de cicatrices puede realizarse en personas de cualquier edad y es una buena opción para aquellas personas que están a disgusto debido a una cicatriz en cualquier parte de su cuerpo. Es necesario estar físicamente saludable, no fumar, no tener acné en estado activo u otras enfermedades de la piel en la zona a tratar, y tener una expectativas realistas con relación a su cirugía de revisión de cicatrices.

¿Qué resultados puedo esperar del procedimiento?

La cirugía de revisión de cicatrices elimina el tejido cicatricial extra pero no elimina completamente la cicatriz. El grado en que mejore la cicatriz dependerá en gran medida de la zona en que se encuentre y de su tamaño, de la edad de la persona, del tipo y color de piel, al igual que de factores hereditarios que pueden afectar el proceso curativo de la piel. 

La corrección quirúrgica de una cicatriz, al igual que cualquier otra herida, requiere pasar por todas las fases de maduración cicatricial. Este proceso no se puede acelerar. Además, la corrección cicatricial actúa sobre un tejido que ya ha sido agredido previamente. Por ello, se considera que el resultado final de una revisión quirúrgica de cicatrices no se puede evaluar antes de que haya transcurrido un mínimo de doce meses a contar de la fecha de la intervención.

Proceso de Consulta

El éxito de la revisión de cicatrices depende en gran medida de la relación médico-paciente que se forma desde la primera consulta. Doctor y paciente deben discutir la cirugía, sus expectativas y el resultado deseado. El paciente debe informar a su médico sobre todas las condiciones médicas que tenga, alergias, medicamentos que esté tomando, hábitos nocivos (alcohol, tabaco, drogas), etc. El doctor evaluará el estado de salud del paciente, los factores de riesgo, examinará exhaustivamente la cicatriz y luego decidirá el tratamiento o la combinación de tratamientos a emplear. 

Técnica y protocolo

La cirugía plástica dispone de un amplio arsenal técnico para abordar una cicatriz. La selección de la técnica dependerá del tipo de cicatriz de que se trate, la zona del cuerpo donde esté localizada, la severidad de la lesión, entre otros factores. 

La revisión de cicatrices es un proceso lento y meticuloso, que exige una realización esmerada para poder tener el máximo de garantías de que la visibilidad de la cicatriz será lo menor posible. Esto exige un tiempo quirúrgico prolongado.

Dependiendo de la magnitud de la cirugía, la revisión de cicatrices se puede hacer mientras usted está despierto (anestesia local), dormido (sedado) o profundamente dormido (anestesia general). Cuando las cicatrices se sitúan por debajo de la cintura, se puede recurrir también como alternativa a la anestesia epidural (de la cintura para abajo).

Métodos de incisión 

Puede involucrar una serie de pequeños cortes (incisiones) en ambos lados del sitio de la cicatriz, los cuales crean colgajos de piel en forma de V, Z o W. El resultado es una cicatriz delgada, menos notoria, debido a que la forma en que la herida se cierra, sigue los pliegues naturales de la piel.

Otra forma de tratar una cicatriz son los injertos de piel, que implica tomar una capa de piel delgada de otra parte del cuerpo y colocarla sobre la zona lesionada. Esta técnica se utiliza cuando se ha perdido una cantidad considerable de piel en la lesión original, cuando una cicatriz delgada no ha sanado o cuando la preocupación principal es mejorar la función, más que mejorar la apariencia.

Recuperación y cuidados postoperatorios

Para la revisión de un queloide, se coloca un vendaje de presión, o elástico, sobre la zona después de la operación para prevenir la reaparición del queloide. Para otros tipos de revisión de cicatrices, se aplica un apósito suave. Debe tener la precaución de mantener secos los apósitos que se le coloquen. No retire ni cambie los vendajes a no ser que se le indique, o que accidentalmente moje la zona. Suele ser preferible dejar la zona operada al aire libre, que dejar un vendaje mojado sobre la herida. 

El momento de regresar a las actividades normales y al trabajo depende del tipo, grado y localización de la cirugía. La mayoría de las personas pueden reanudar las actividades normales poco después de la operación. Los médicos, por lo regular, recomiendan evitar actividades que estiren y puedan dilatar la nueva cicatriz, y la utilización de protector solar. 

Durante las primeras semanas y meses del postoperatorio debe usted vigilar su cicatriz para poder apreciar cualquier anomalía en la cicatrización, como la queloidea o hipertrófica. Se trata de cicatrices violáceas o rojas, endurecidas, con frecuencia retráctiles, que tienden a abultarse y ensanchar. Si esto ocurriera, debe acudir a consulta para indicarle el tratamiento adecuado, a fin de intentar frenar el proceso de hipertrofia y aplanar nuevamente la cicatriz. 

¿Quién lo realiza? 

En nuestra clínica My Cosmetic Surgery este procedimiento puede ser realizado por cualquiera de nuestros cirujanos, todos ellos con impresionantes credenciales, vasta experiencia y un alto índice de pacientes satisfechos.